Hace unos días cuando terminé el último capítulo de la serie que estaba viendo, entré al catálogo de Netflix y pacientemente recorrí todos los títulos para encontrar el nuevo proyecto que atraparía mi atención. En un par de ocasiones leí “The alienist”, la verdad es que suena un poco raro como para tomarla en serio la primera vez que lees ese título así que continúe mi recorrido por las largas filas de series y películas.

Fui desde la A hasta la Z, todos creerían que habría encontrado algo digno de ver. Encontré un par de series que estaban dentro de las opciones pero, sinceramente, ninguna me convencía del todo y odio sentir que pierdo el tiempo viendo algo que no me gusta así que continúe la incansable búsqueda. Al regresar a la página principal de Netflix volví a ver “The alienist”, en esta ocasión coloqué el cursor de mi computadora sobre la imagen para leer la descripción que debo decir, está inteligentemente redactada. Una de las primeras palabras es “enfermedades mentales”, creo que no es difícil imaginar la razón por la cuál decidí dar click en “Iniciar”.

En esa ocasión sólo pude ver un capítulo, nada mal para ser el primero. Mis ganas por seguir viendo la serie estaban conmigo, esa era una buena señal. Hasta el momento he visto 4 capítulos de los 10 que abarca la temporada. ¿Excelente? No lo sé, pero debo confesar que hasta el momento no me ha defraudado. Cabe destacar que no es únicamente porque el tema sea uno de los más interesantes y complejos para mí, en realidad el trabajo que hicieron con esta serie está muy bien logrado.

A continuación les cuento algunos datos curiosos de esta serie:

1.- Grabada en Budapest: A pesar de que la historia se desarrolla en Nueva York, la serie fue grabada en Budapest. Esto llevó a los creados de la serie a recrear las calles de la ciudad de Nueva York en 1896 ya que cuidaron cada uno de los detalles con el objetivo de plasmar mayor realismo y utilizar menos efectos especiales.

2.- Tiene aspectos del pasado que siguen vigentes en el presente: Tristemente hablamos de los derechos LGBT, el trato a los inmigrantes, la diferencia de clases y algunos otros problemas sociales que han existido desde siempre. Aunque sea una serie de época, seguramente durante su desarrollo sentirás como si no lo fuera ya que los problemas son los que seguimos viendo hoy en día.

3.- No es una serie original de Netflix: No, aunque es una serie muy buena no es un trabajo de Netflix y más bien le debemos la idea al canal estadunidense TNT. De hecho, la serie a través de la plataforma digital se estrenó un día después de que fuera transmitido el último capítulo en televisión.

4.- El detalle es la clave: Y podrán notarlo en cada una de las escenas tanto en interiores como en exteriores. Además, el guión y las referencias al tratar el tema de las enfermedades mentales tiene una buena investigación detrás lo que le suma aún más puntos a este proyecto americano.

Por si fuera poco, debo confesar que estoy enamorada de la fotografía de esta serie. La iluminación es fenomenal e ideal para transmitir suspenso, miedo y drama a cada minuto. En el reparto podemos ver caras conocidas por lo que las actuaciones también son una garantía.

Sinceramente creo que esta es una serie que debería de estar generando más ruido, pero no importa, ahora que termines de leer esta nota ve a Netflix y agrega la serie a tus favoritas para verla próximamente, seguro aprenderás mucho.

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