Tiempo Compartido es una película mexicana del Director Sebastián Hofmann, pero tranquilo, no por ser una película mexicana cae en los clichés que han caracterizado últimamente a las cintas de nuestro país, no es una comedia, no es nada relacionado con el narcotráfico, es sin embargo, una cinta con una propuesta interesante, la cual ya se hizo acreedora al premio Sundance por Mejor Guión.

La premisa es la siguiente: ¿Alguna vez fuiste víctima de un error administrativo, en el que tu reservación no fue encontrada, o hubo sobre venta de boletos de avión, de habitaciones de hotel o algo por el estilo?, pues es justo lo que les sucede a Pedro (Luis Gerardo Méndez) y su familia, la promesa es pasarla bien y sanar, sin embargo se ven forzados a compartir su villa en el paradisiaco resort con otra familia; al mismo tiempo, nos presentan a Andrés (Miguel Rodarte), un personaje bastante extraño, quien sufre un colapso emocional y tiene que sobre llevar sus problemas mentales, maritales, tratar de adaptarse a los repentinos cambios que surgen en el hotel donde, tanto él como su esposa trabajan, y lidiar con el sentirse desplazado.

Básicamente y resumidamente son dos hombres de familia atormentados que unen fuerzas para rescatar a sus familias, al convencerse que el conglomerado Americano de los Tiempos Compartidos tiene un plan siniestro para quitarles a sus seres queridos. (así tal cual pueden encontrarlo en cualquier sinópsis)

Si nunca has asistido a una plática de este tipo, en donde te venden un estilo de vida maravilloso, te implantan la idea de que  mereces las mejores vacaciones del mundo y por muy renuente que seas, logran convencerte de comprar una membresía, quizá no entiendas el deseo de salir corriendo de esos lugares, es precisamente donde el guión en verdad se destaca, ya que lograr que un tema tan banal como este, pueda convertirse en un thriller psicológico que acompañado por la brillante musicalización de Giorgio Giampà, además la fotografía de Matías Penachino con un manejo increíblemente audaz de los tonos Neón, transporta tu estado anímico al grado de estar al borde de la butaca y mordiendo tus uñas.

Me parece una opción arriesgada, sin embargo, refrescante como propuesta de Cine Mexicano, no podría afirmar que sea La película (mexicana) del año, pero sí una que ha llamado la atención de críticos por todo el mundo; la actuación de Luis Gerardo Méndez (Javi Noble, Chava Iglesias) es muy buena y convincente, logra transmitirte la ansiedad que sufre su personaje, en definitiva es verlo en un papel como no lo hemos visto antes, y lo hace bastante bien.

Mis únicas recomendaciones son, no esperes demasiados momentos de “comec relief”, si tiene sus momentos graciosos, pero la propuesta no se inclina a la comedia, olvida los roles anteriores y no encasilles a los actores en un género, y en verdad, dale una oportunidad.