En 1988 se creó toda una generación de pediofóbicos, (personas con miedo irracional a los muñecos), esto gracias a la terrorífica entrega de Child’s Play, o como la conocemos en Latino América, “Chucky, el muñeco Diabólico“, dirigida por Tom Holland, no, no el Tom Holland que interpreta a Spider Man en las últimas películas del MCU.

En la versión de 1988, el espíritu del asesino en serie Charles Ray Lee, por medio de Voodoo es transferido al muñeco “Chucky”, en esta nueva entrega, y con la intención de llegar a nuevas generaciones, se nos presenta un muñeco tecnológico, el cual graba video, audio, controla aplicaciones de la misma empresa que lo produjo, además de tener su propia aplicación, con la cual puedes ver a través de los ojos de Chucky.

La película tiene momentos risibles, momentos muy absurdos, momentos en los que te preguntas “¿De dónde sacó un arma ese personaje?, ¿Cómo es que un muñeco logró hacer todo eso?”, pero a pesar de todo, es bastante entretenida.

En cuanto al muñeco, creo que no causa tanto terror como el de la saga original, su cara es fea, los movimientos animatronicos lo hacen ver malo, pero creo que no logra llegar a hacerte sentir que es amanazante.

Lo mejor y más rescatable de la película son las escenas de asesinatos, ya que cuentan con un toque gore, muy como en los años 80, son escenas en las que sufres, pero disfrutas.

Otra de las cosas rescatable es la actuación de Gabriel Bateman, quien interpreta a Andy, en verdad le crees que está aterrado, en verdad le crees que no sabe qué hacer con Chucky, aunque hacia el final de la película cae un poco su credibilidad, cuando pasa de un niño asustado a querer ser el héroe de la historia.

Por último, la voz de Mark Hamill como Chucky es fantástica, honestamente, Mark nació para interpretar villanos.

En resumen, si eres nostálgico, la vas a pasar bien, pero no va a lograr asustarte y preferirás mil veces más la versión de 1988, si eres de las nuevas generaciones, probablemente te sientas más identificado con la premisa que manejan, de cualquier forma, si te gustan las películas slasher y gore, es una película aceptable.