Una instalación de realidad virtual producida y financiada por Legendary Entertaiment y Fondazione Prada, será presentada al mundo durante el 70° Festival de Cannes, siendo el primer proyecto de RV en dicho festival.

Basado en cuentas verdaderas, las superficiales líneas entre el sujeto y los espectadores se vuelven borrosas y se unen entre sí, permitiendo al individuo vivir a través de un fragmento del camino y el viaje personal de la vida de los refugiados.

En 6 minutos y medio, “Carne y Arena” emplea la más alta, y nunca antes usada, tecnología virtual para crear un largo y multinarrativo espacio con personajes humanos. Con la colaboración entre Alejandro G. Iñárritu y Emmanuel Lubezki con la productora Mary Parent y ILMxLAB.

“Durante los últimos 4 años le di vueltas a este proyecto en mi cabeza, tuve el privilegio de conocer y entrevistar a muchos refugiados mexicanos y centro americanos. Sus historias de vida me conmovieron, así que invité a algunos de ellos a colaborar conmigo en este proyecto” dijo Alejandro. “Mi intención era experimentar con la realidad virtual para explorar la condición humana en un intento de romper con esta dictadura del marco, en el que las cosas son sólo observadas, y dar permiso a que el visitante recorra el camino sobre los pasos de los inmigrates, bajo su piel y dentro de sus corazones”.

Como lo dijo Germano Celant, superintendente de la fundación artística y científica de Prada, “Con “Carne y Arena”, Iñárritu hace un intercambio entre la visión y la experiencia haciendo osmosis en la que la dualidad del cuerpo físico y el artificial se disuelven. Una fusión de identidades surge creando una unidad psicofísica. Es una revolución en la comunicacion en la que la visión es transformada en sensación. Esta instalación personifica perfectamente la vocacion de la Fondazione Prada de experimentar y rpomover la correlación del cine, la tecnología y las artes”.

Esta exposición da continuidad a la carrera de González Iñárritu en el Festival de Cannes, donde ha presentado por primera ves sus filmes “Amores Perros,” en 2000, seguida por “Babel,” con la que ganó el premio a mejor director en 2006, y “Biutiful” en 2010.