Últimamente el cine de romance no es tan interesante como lo había sido hace muchos años, hoy en día todas las historias parecen poner todo su enfoque hacia la comedia dejando de lado el desarrollo de personajes y la historia. Sin embargo, eso no quiere decir que no haya cintas que busquen poner eso al frente, y es ahí donde entra Locamente Millonarios.

La cinta, basada en la novela del autor Kevin Kwan del mismo nombre se ha convertido en una de las películas más aclamadas y exitosas del año, pero, ¿De verdad es tan buena?

La historia sigue a una profesora de Nueva York llamada Rachel Chu (Interpretada por Constance Wu) quien acompaña a su novio Nick Young a la boda de un amigo a su natal Singapur, sin embargo, es ahí cuando descubre que la familia de él se encuentra entre las más acaudaladas de todo el país, lo que cambiara por completo su relación.

Si bien a simple vista la historia se ve como la clásica y genérica historia de amor y lucha de clases hay más profundidad y desarrollo en esta cinta de lo que uno podría esperar a simple vista. El enfoque de esta es más bien sobre tradición familiar el choque cultural que hay entre dos personas de dos diferentes nacionalidades, sumado a esto el desdén con el que la familia de Nick mira a Rachel tanto por su nivel socioeconómico como por su nacionalidad.

Tengo que admitirlo, esta película me conquisto desde los primeros minutos de la misma; no solamente hace un estupendo trabajo al introducirnos a los personajes si no que además consigue hacer esto acompañado de comedia bastante agradable, a diferencia del molesto ruido que últimamente vemos dentro del género.

Esto es algo que continúa a lo largo de la cinta. Claro, no puedo decir que todos los chistes fueron absolutamente perfectos, pero la ejecución y carisma que hay por parte del elenco fueron suficientes para que ninguno fuera molesto o desagradable. Estoy seguro que en manos de alguien más, muchos de los chistes y momentos habrían sido antipáticos.

Si bien la comedia es un punto importante en la cinta esta toma un segundo plano para poner primero el desarrollo de los personajes y la relación que hay entre ellos. Claro, eso no quiere decir que pase completamente a ser un drama, pero en momentos en los cuales es necesario descansar y enfocarse en los protagonistas y su historia se toma muy en serio, algo que me gustó mucho porque termine encantado con el elenco de esta cinta.

Rachel y Nick son una de las parejas más entrañables que he tenido la fortuna de ver en el cine; no solamente tenemos la oportunidad de verlos en sus momentos tiernos como pareja, si no también en esos momentos simples en los cuales solo están hablando y divirtiéndose con sus amigos. La gran química que hay entre Constance Wu y Henry Golding definitivamente ayudo a que esto dejara una buena impresión en mí.

Rachel es una estupenda protagonista para esta historia. No solamente vemos cómo va cambiando y reaccionando conforme se enfrenta a todos los problemas que le trae la familia de Nick, si no que también vemos como le afectó seriamente el que él le ocultara esa parte importante de su vida.

No puedo hacer esta reseña sin hacer mención del personaje de Astrid, interpretado por Gemma Chan. No solamente su arco argumental dentro de la historia es uno de los más interesantes (paralelizando los problemas por los que están pasando Rachel y Nick) si no que ella pone una gran pasión y esfuerzo en su papel que la hacen uno de los puntos más memorables de toda la cinta.

Quisiera poder decir que vemos suficiente de Nick para poder hablar del de la misma manera, sin embargo solo vemos su historia y desarrollo a un nivel superficial. Lo que es una pena, ya que considerando la clase de cosas que hace su familia habría sido muy interesante ver su punto de vista y como tiene que lidiar con las consecuencias de sus actos.

En general, me la pase sumamente bien con Locamente Millonarios. No solamente es una de las mejores películas que hay dentro del género del romance, si no que además es también una de las mejores películas que he tenido el placer de ver dentro del año. Si tienen la oportunidad de verla, les aseguro que no se arrepentirán.